Por eso me atreví a escribir

Pues resulta que me tocó conocer al maestro Rubén Vizcaíno Valencia. Ni siquiera sabía el gran precursor cultural que él era en Baja California. Ni que el teatro de la UABC llevaba ya su nombre. En esa época él se presentó, no recuerdo a que, a la maquiladora donde yo trabajaba. Y me tocó atenderlo. Traía un saco, enorme, de lana. La corbata con un gran nudo, gruesos armazones, y su pelo cano, chino. Aunque el objetivo de su visita no se cumplió, platicamos un rato. Y el tema de nuestra breve charla tocó la literatura. Y ambos coincidimos en la lectura de un autor: Oscar Wilde. Debió haber sido a principios de Noviembre porque ese año se conmemoraba el centenario de la muerte de este gran autor. Como yo había leido gran parte de su obra, el maestro me animó a escribir un artículo sobre él, no se para que publicación. ¿Y cómo lo escribo? -le pregunté. Es decir, yo le había comentado que me gustaba escribir, pero mis escritos eran solo introspecciones, y poemas en prosa, autobiográficos muchos de ellos y que nunca iban dirigidos hacia un auditorio específico, y mucho menos escribir de alguien tan grande y tan culto. -Venga mañana al restaurant Jardín del Centro Cultural Tijuana, y ahí platicamos. Y ni siquiera me dió tiempo para pensarlo, el maestro se dirigía a mí en un tono de cierta autoridad que no me atreví a contradecirlo, a desobedecer, como le pasó al protagonista del Principito. Y  así quedo la cita. Y asistí. Pedimos un café y su charla me envolvió. Me hablabla como si ya fueramos conocidos de años…y como si yo fuera alguien a la altura de su intelecto. No recuerdo muchos detalles de la plática, pero recuerdo su pasión, su vehemencia, su deseo incansable de promover la cultura, su afán de cazar talentos en donde quiera que andaba. Y me dió una sugerencia de como escribir mi artículo. Ya en casa, lo empecé.  Yo en ese entonces tenía muchos miedos. Uno de ellos era que yo necesitaba la aprobación de los demás. También era muy perfeccionista y al verlo terminado me pareció incompleto, imperfecto. Y nunca se lo llevé. Aún conservo el esbozo. Y conservo también la pena de no haberlo llevado para que lo revisara, para que me diera su opinión, para enriquecerlo, o de plano para que lo descartara. Y perdí la oportunidad de dar a conocer mis pensamientos. Por eso me atreví a escribir, más bien, a mostrar sin temor lo que escribo, que igual, siguen siendo introspecciones grandes o pequeñas de mi vida y de la cantidad de personajes maravillosos que en ella encuentro. Como el maestro Vizcaíno, quién falleció hace ya algunos años y a quien agradezco donde quiera que se encuentre el haberme regalado esa lección de valor y de inspiración.

 

Hay cosas peores

Con tu autorización mi querida Ana María.

¿Has preguntado alguna vez por alguien que ya no está con nosotros? Me refiero en la tierra. Alguien que tu asumes que esta aquí, en algún lugar. Pero que ya se nos adelantó. A mí me acaba de pasar. Y se siente horrible. Le pregunté a la hermana de mi amiga: ¿Y tu niña porqué no vino? ¿No te dijo mi hermana? -me dijo. Hay algo malo, -pensé. Y me dice: Falleció. Sentí que un trastero se caía dentro de mí, porque yo no sabía. Por mi imprudencia involuntaria. Porque soy madre. Porque ví el dolor de frente. Porque yo no podría imaginar siquiera si algo así me pasara a mi. Ví el rostro de una madre todavía sufriendo. Hace apenas seis meses esta niña de trece años salió de su casa en un día normal de escuela. Y en el recreo se desvaneció, algo de una arteria en la cabeza, un caso entre un millón; muerte cerebral instantánea. Y me pongo a pensar que en ocasiones somos muy indolentes ante el dolor de los demás: no me duele si no me pasa a mí. Y me duele hasta que me pasa a mí. Y seguimos pensando y preocupándonos por cosas que no son verdaderamente importantes. O sufriendo por cosas asumiendo que es lo peor que hemos vivido. Y pensé que si viviésemos la vida con la perspectiva de que fuera nuestro último día todo sería diferente. Si, tal vez el tema es algo trillado, pero es la primera vez que sé de una madre que afronta una muerte repentina de una hija pequeña y sana. Y me imagino que en casos así debes querer rescatar hasta el más mínimo detalle de la vida y del último día que la persona pasó contigo. ¿Le dije que le quería? ¿Le abracé? ¿Le manifesté mi amor? ¿Como me porté? Inicié estas líneas diciendo que asumimos que estamos aquí. Y así vivimos la vida: asumiendo que todos estamos aquí. Asumiendo que vamos a estar mucho tiempo. Asumiendo que nos queremos. Asumiendo que alguien más tomará la iniciativa de algo. Asumiendo que nosotros o algún ser querido no será un caso en un millón. Hace algunos meses una amiga me dijo: tengo un título para tu próximo escrito: “Hay cosas peores”. Tome nota  dejé el texto en blanco, porque no me dio ninguna idea, solo el tema. Helo aquí.

Mi hijo no es mi hijo…

Una de las cosas que he aprendido con el tiempo, es a no perder mi capacidad de asombro. Sobre todo desde que soy mamá. Diego tiene cinco años y aparte de los calificativos que me ahorraré de mamá cuervo, es una personita muy amorosa. Cada paso que dá lo contemplo, admiro y disfruto con asombro. Con un asombro bello, divino. Y me doy cuenta que como dice Gibrán Jalil Gibrán “(a tus hijos)…puedes darles tu amor, pero no tus pensamientos, pues ellos tienen los suyos propios. Puedes albergar sus cuerpos, pero no sus almas, pues sus almas habitan en la casa del mañana, que tú no puedes visitar, ni siquiera en sueños.” Pues bien, hoy mi hijo me regaló un pedacito de su alma, al revisar los trabajos de la semana de su tercer grado de pre-escolar. Encontré uno en especial, el cual anexo, porque desde que lo ví, me enamoré de él, aún sin saber de que se trataba. El dibujo venía con la siguiente leyenda “Me imaginé a mi mamá y yo. Estamos en un parque”, escrita por su maestra. Le pregunté de qué se trataba. La maestra nos puso música suave -me dijo- y nos acostamos y cerramos los ojos. Cuando los abrimos, nos pidió dibujar lo que habíamos imaginado. Y yo me imaginé a los dos en el parque con las camisetas verdes (de la selección mexicana). Y nuevamente, como cada día, mi corazón se inundó de un profundo e infinito amor por mi hijo. Y como siempre el momento me dió la oportunidad de reflexionar en el gran compromiso que tengo al tener un hijo: Yo estoy contribuyendo a construir sus pensamientos para prepararse a habitar esa casa del mañana. Y pienso en el valor que tiene en el corazón un niño de cinco años algo tan sencillo como ir al parque con las camisetas iguales porque ganó México. Y me pregunto: ¿que mas habrá en esa cabecita? ¿cuáles de las cosas que hacemos juntos marcará su vida? ¿cuales recordará? o por otro lado: ¿cuales serán desagradables para él? Muchas veces me he jactado de conocer totalmente a mi hijo. Y cuando me sale con una reflexión o algo diferente me doy cuenta de que está cambiando, que cada dia se pierde más ese bebé que yo cargué, para poco a poco convertirse en un niño. Por eso titulé a este escrito “Mi hijo no es mi hijo…-sigo con Gibrán-…es el hijo de la Vida. Llegó a través de mi…pero no me pertenece. Y me doy cuenta de que la pelota está de mi lado.

Abismo

I
Era un día normal
y vió de lejos un abismo.
Otro día regreso
y contempló más de cerca
el abismo.
Al día siguiente
se precipitó
y se dejó llevar.
Le gustó la sensación
de libertad
y de ese sentimiento
parecido a la felicidad.
No pensó.
Solo disfrutó.
Y descubrió
que casi podía volar.
Los días pasaron
y la sensación cambió.
Quería tocar fondo
pero le daba miedo el final.

II
Llegó.
Solo dolor encontró al final
y descubrió una nueva sensación
de infelicidad.
Comenzó a ver todo gris.
Un gris desolado,
un gris desilusionado.
Y buscó la parte optimista
dentro de sí.
Pensó:
que el gris es mejor que el negro.
Había posibilidad
de salir.
De encontrar otro final
donde todo fuera de color
de color felicidad.

III
Ya estaba ahí
donde todo era gris
tenía que adaptarse a esta situación.
Nada era igual
su mente no pensaba igual
y su corazón no sentía igual.
Había que luchar por subsistir
dentro de ese final
porque por más que buscaba no podía salir.
El primer día pensó:
mañana lo lograré,
pero habían pasado varios
y seguía ahí.
No había lugar
para una nueva ilusión
mucho menos tenía valor
de pensar
en volver a empezar.

IV
Un día amaneció
con una pregunta en su interior:
¿Existirá otro abismo
dentro de ese final?
No estaría mal
la idea era absurda
¿Pero que tal si fuera realidad?
Tendría que pensarlo muy bien
nuevamente dejarse caer
porque además sería un abismo sin color
un abismo gris.
Su memoria le era fiel
tenía eso a su favor
porque recordaba muy bien
el color de la felicidad.
Eso le daría el valor
de lanzarse aunque sin emoción
porque sería un final,
dentro de un final.
Probablemente encontraría esperanza.

V
Dedidió esperar
y conocer el color gris
el color del dolor
era una buena oportunidad
no sabía si al encontrar
otro lugar
otro final
volvería a estar allí.
Y decidió explorar.
era un mundo gris
un cielo gris
sol gris
y luna gris.

VI
Aprendió a sobrellevar
a tolerar
a cohabitar con el gris.
Por el momento no había más.
Con un poco de paciencia
y otro poco de esperanza
sin perder la determinación
determinación de salir
salir por fin
de ese laberinto gris.

VII
Otro día se preguntó;
¿Cuál es el color de la felicidad?
¿Existirá?
Nadie a su alrededor
sabía contestar.
El cielo
la luna
y el sol de ahí
no parecieron oír.
En su esquema
no había otra cosa
que no fuera gris.

VIII
Olvidando un poco a los demás
volteó a ver en su interior.
Y se preguntó
cuándo, dónde y porqué
descubrió el abismo.
Le interesó el abismo.
Decidió lanzarse al abismo.
Fué un día en el cual
recordó el color felicidad
por eso decidió buscar
en ese lugar.

IX
Y entonces recordó
vivir en el color felicidad.
Era la máxima sensación
que cualquiera pudiera imaginar.
Era un orden perfecto.
Todo estaba en su lugar.
Si algo fallaba no parecía importar
solo el recordar esa sensación
hacía que todo fuera normal.
El mundo podía estar de cabeza
¿Qué más dá?
Había algo más poderoso.
Más poderoso que cualquier pesar.

X
Reflexionó.
La reflexión provino
de buscar en su interior.
¿Porqué había iniciado esa búsqueda?
Parecía un patrón de conducta.
Un patrón de gente normal
gente condicionada a ese pensamiento
pensamiento que generalmente
se convertía en un problema
un problema existencial.
¿Quién dijo que era el color ideal?
¿Lo sabría?
¿Sabrá el conflicto que ocasionó?
¿Será que a todos condicionó?
Pero todos lo veían normal.

XI
Así debe ser.
No cuestionó.
Sólo recordó
cuando habitó
en tan plácido lugar.

XII
Y se empezó a acostumbrar.
ya no se sentía tan mal
le creaba inspiración
y comenzaba a soñar.
Encontró que también ahí
se podía amar.
Amar su alrededor.
Amar lo que le provocaba dolor.
Aunque no era un ambiente
ideal
no estaba tan mal.
Faltaba claridad.
Sólo el tiempo
se la podía dar.

La Noche de Nuestra Laguna Salada

La noche del Sol, Pavarotti sin Fronteras. Es de esas veces en que te sientes orgulloso de ser cachanilla. Casi todos los habitantes de Mexicali, felices por mostrar al mundo la majestuosidad de su terruño asistieron a conmemorar sus primeros cien años de vida. Los que no tenían boletos, desesperados buscaban, entre sus amigos y conocidos, aunque sea una entrada general. Tijuana no fue la excepción. Hubo personas quienes, a pesar de que la venta de boletos inició meses antes, no consideraron asistir, pero que ante el movimiento que el evento ocasionó, se animaron de última hora. Desafortunadamente solo había boletos con valor de cuatrocientos dólares.
El comité del Patronato Centenario de Mexicali se sacó un diez. Un espectáculo de calidad. Un artista de talla internacional. Un lugar en el medio de nada. La primera vez que Pavarotti canta en un desierto. La logística de la organización. La derrama económica. Una buena causa. El inicio de una cultura musical. La oportunidad de observar uno de los ocasos más bellos del mundo: el ocaso de Baja California. Y definitivamente la proyección mundial de nuestro estado.
Un evento de calidad mundial, aquí, en nuestra región. En donde la voluntad del hombre se sobrepuso ante la aridez de un desierto. Como dijo Lupita Jones: “Los hombres que vencieron el desierto, la ciudad centeneria, la anfitriona, se vistió de gala”. Una digna representante de los bajacalifornianos para dar la bienvenida al maestro Luciano Pavarotti: Emocionada, articulada y definitivamente inmaculada cede la palabra al presidente municipal de Mexicali, quien visiblemente emocionado agradece al tenor por engalanar al desierto con su voz. Posteriormente Jacqueline Andere y Gonzalo Vega, honrados por haber sido invitados a dar el perfecto preámbulo, resaltan el esfuerzo de nuestra gente para dar lugar a tan magno evento.
De frac negro y afectado visiblemente por el polvo del desierto, Pavarotti trató de dar lo mejor de sí a un público que con este espectáculo, apenas inicia su cultura musical, pero que con su calidez y hospitalidad ovacionó al tenor. Inició el espectáculo con “Per la gloria d´advorarvi” y en las primeras líneas su voz se resquebrajó. “Da Capo”, dice Pavarotti al pianista, Leone Magiera, quien inició las notas y el divo, entre tos y garraspeos, la concluyó dignamente. Luego dirige unas palabras en italiano, donde manifiesta que tiene unas complicaciones en la garganta a causa de la gripa. La generosidad del público ignoró sus afecciones, cosa que obligó al tenor a dar lo mejor de sí en el concierto. Tal vez eso y la participación de la soprano originaria de Roma, Analisa Raspagliosi y nuestra Orquesta de Baja California motivaron al tenor para que su voz se sobrepusiera hasta finalizar la presentación.
Momentos después hace uso de la voz para dirigirse al público y manifestar en inglés: “you deserve better” (… [un público tan maravilloso], merece algo mejor) y el show continuó. Y Pavarotti sacó fuerzas para dar fin a un concierto invitando al público a hacer los coros de “La Traviata”, interpretada junto a la soprano quien ha dado conciertos junto a él los Estados Unidos, Europa, y ahora en México.
Muchas de las personas que estuvieron en mi sección no tenían el menor interés en el concierto en sí, mi vecino de asiento se durmió en una de las interpretaciones. Lo que prevaleció fue la oportunidad de ser parte de la historia de nuestro estado. Me incluyo. Mis conocimientos en ópera se limitan a “Las bodas de Figaro” de Mozart, donde aprendí que no necesito entender el idioma italiano, sino sentir las emociones que se transmiten en cada nota. Esto me recuerda la frase citada por Oscar Wilde “El Arte no debe intentar ser popular, el público es quien debe intentar ser artista”. Esto me deja el primer centenario de Mexicali. Esto me compromete a estar a la altura de cualquier evento. Un gran evento y un gran compromiso para los futuros comités de celebraciones en la región. Arriverderci!.

.

Amor es…

Tal vez recuerdes esas calcomanías que salieron en lo setentas de “Amor es….” cuyos personajes eran un niño y una niña, de ocho años de edad aproximadamente, muchas veces sin ropa, y con mensajes bien tiernos acerca de que es el amor. Recuerdo que mis primos de Mexicali me las enviaban en sus cartas, en el correo postal mexicano, como Dios mandaba en aquella época. En pleno mes de Febrero me planteo a mi misma la pregunta. ?Que es para mi Amor es…? ?Implica tener pareja? ?Es eso? ?Propiamente? Para desenredar esa maraña de ideas que de entrada se antojan tormentosas, le pregunté a mi maestro de la Maestría de la Vida, mi hijo: ?Que es para ti el Amor? Y me contestó sin vacilar: Que me quieres. ?Porqué a los adultos nos cuesta tanto trabajo definirnos? Y si. El amor mas grande que he sentido alguna vez, es por mi hijo. Pero antes de eso me invadió un gran amor por mi familia. Y antes de eso un sincero amor hacia mi misma. Y antes de eso un profundo amor a la vida. Y antes de eso un enorme, inexorable e incalculable amor a Dios. Y todo eso es Amor. Con mayúscula. Y de ahí se desprendió mi definición: Amor es…disfrutar al escribir del Amor, cuando aún no tienes un Amor.

Y después se me ocurrió preguntarles a mis amigos, y aquí les comparto algunas definiciones que son maravillosas. Muchas gracias por su amistad y FELIZ DIA DEL AMOR Y LA AMISTAD!

Amor es…el Universo

Amor es…libertad, gozo, plenitud, sentimientos conjugados que se encuentran y se funden sin perder ninguno su propia naturaleza.

Amor es …pasar a mi hijo a mi cama en la madrugada y sentir su motorcito a mi lado, un ronroneo incomparable.

Amor es …la misma vida.

Amor es …quererte a ti mismo para poder querer a los demás.

Amor es …cuando una amig@ te dice tus verdades aun cuando sabe que te vas a enojar.

Amor es …recordar.

Amor es …comer tu comida fría porque estás calentando tortillas.

Amor es …perdonar todos los defectos de tu pareja.

Amor es …mi familia y mis amigas que no me dicen nada cuando eructo.

Amor es …el amor en los tiempos del cólera (a mi no se me ocurrió, pero debo reconocer que me encantó!)

Amor es …un acto de fe.

Amor es …Dios / ser madre / tener fe / desvelo / preocupación /admiración.

Amor es …COMPARTIR: vivencias, alegrías, satisfacciones, felicidad.

Amor es …no sufrir.

Amor es …ser feliz. Felicidad.

Amor es …dar todo sin esperar recibir algo a cambio.

Amor es …un sentimiento que todos los seres humanos necesitamos.

Amor es …comprensión.

Amor es …mi marido cuando me lava los trastes.

Amor es…el lazo irrompible que tienes con tu familia, como tus abuelos, tus padres, tus hermanos, tu espos@ y tus hijos. El amor te hace vivir intensamente, principalmente si dejas que Dios sea el pilar de ese increíble sentimiento!

Amor es …cuando me enfermo y mi marido no se va a trabajar para cuidarme.

Amor es…dar todo por alguien.

Amor es…es cuando cada noche al dormir mi esposo me abraza de lado x la espalda apoyado en su hombro aunque lo tiene lastimado sin importarle si le molesta.

Amor es…tener a Dios en nuestro corazón, porque de él sale todo.

Amor es…reconocer lo hermoso en todos y en todo en nuestro alrededor.

Amor es… aceptar y permitir que la gente sea lo que es y no es. Y precisamente amor es aceptarles como son.

Amor es… dar espacio para con todos los que te rodean y gozarte con lo que te entregan al darte de una manera incondicional sin esperar nada a cambio solo con el conocimiento pleno de que el universo conspira para darte lo que tu deseas.

Amor es…el don mas hermoso que Dios creó, si no amas a Dios no puedes amar a nadie.

Amor es…mi mas grande orgullo, mis Hijos y mis Nietos.

Amor es…como una rosa, muy bonita pero te puede lastimar.

Amor es…dar sin condición.

Amor es…guardar buenos recuerdos en un cofrecito que puedas abrir cuando sientas algo de nostalgia. (WOW me encantó).

Amor es…la soledad, porque es cuando mejor platicas con Dios.

Amor es…alegría , respeto, confianza, sacrificio, esperanza y también dolor.

Amor es: Dios

Amor es…la fuerza inspiradora que todo ser humano necesita para poder vivir.

Amor es…una amistad con momentos eróticos.

Amor es…ver a tus hijos a los ojos y comprobar que Dios existe.

Amor es…regalarle tu pintura favorita de uñas a tu amiga.

Amor es…compartir estos bellos pensamientos con los que amo

Como antes..como siempre..como nunca.

Mi primer blog cibernético, lo escribi hace un año, en el Hi-5.

Me gustó la idea del “blog”, un término muy nuevo para mis 37. Se lo aprendí a mi amiguito Carlos Gerardo, hijo de un amigo, a quien conocí cuando era apenas un niño, antes de que existiera el Hi-5. Bueno, realmente el blog de Carlos es de My space, porque el piensa que el Hi-5 es anticuado. Y dork. Mi hermanita piensa lo mismo. Quesque esto no es cool. Pero en fin. Necesitaría otros 37 para entenderle al mentado Myspace. Y me rehuso!! Yo me creo mucho con mis 174 visitas en mi sitio, y toda la gente que conozco esta aquí, pues aqui va. Les decía que me gustó la idea del blog. La idea de escribir, para los que me conocen un poco, siempre me ha gustado, pero con papel y lápiz, como antes, no directamente en el teclado y no precisamente compartir mis ideas con todos y el día de hoy me nació hacerlo. Desconozco si podré enviarlo, pero la semilla está plantada. Ya llevo trece renglones, algo es algo. Ignoro el siguiente paso. Solo me resta enviarles mi pensamiento del día de hoy, y es que me parece maravilloso encontrar humanidad en la tecnología. Reciban un abrazo enorme, del tamaño de la WEB.

Las Cosas Cambian…o Gajes del Oficio

A veces me anoto victorias personales en mi hermosa carrera como mama. Como aquella que me anote cuando mi hijo tenia cuatro años. Estaba triste porque el no podia ser un super heroe, y yo le dije: claro que si, tu puedes serlo. Y cuales serian mis super poderes? pregunto. Y yo, como esas veces en que pido por que Dios me ilumine para dar la mejor respuesta posible, le conteste: Mira, tus super poderes serian la honestidad, decir siempre la verdad, el respeto, el amor, la disciplina; esos no todas las personas los tienen, asi que si tu los tienes seras muy especial. Y mi hijo se sintio feliz. Pero ahora a sus seis años volvio a retomar el tema de querer ser un super heroe. Y volvi con mi discurso de valores, pero solo me contesto: Mama, no sabes nada de super heroes.

Hoja en Blanco

A propósito del año nuevo y la buena vibra, y los propósitos, y los “hoy voy a cambiar”, recordé a mi maestro de filosofía. Creo que nadie ponía atención a su clase, pero yo sí. Cosa rara en mí en la prepa. La vez donde veíamos a ese filósofo griego, Tales de Mileto, que nos decía que las “cosas son y están dejando de ser al mismo tiempo”, o sea que todas las partes del mundo no son sino transformaciones de lo mismo. Un río es hoy un río pero no será el mismo en un mes más, en un año más. En ese tiempo se verán reflejados los estragos del tiempo en él. Su corriente no será la misma, sus dimensiones no serán las mismas. Hoy eres un ser humano, de cierta edad, pero al mismo tiempo estás dejando de serlo para convertirte en alguien con una hora de experiencia más, con un día de experiencia más. ¿Que tiene que ver esto con los propósitos? El año nuevo te da la oportunidad de poner en papel esas cosas que hacen que quieras acercarte a esa persona que quieres llegar a ser. A-esa-persona-que eres-y estás-dejando-de-ser-al-mismo-tiempo. ¿Serás el mismo en un año más? No. Se supone que serás mejor y eso lo reflejas en esa hoja en blanco donde escribes tus propósitos de año nuevo. Como depositar toda esa buena energía de lo que vas a hacer los 364 días restantes. Por eso me gusta iniciar el año. Siento buena vibra. Es el principio de algo. Y todo inicio te da la oportunidad de cambiar lo que no te gusta, de comenzar de manera diferente, de ser mejor de lo que ya eres. Por eso pensé en este tema para inicios de 2009, pero hoy a casi 20 días después, concluyo que mientras estemos vivos, cada día, tenemos esa oportunidad de sacar una hoja en blanco.